Conclusiones clave de la Cumbre para el Impulso de África 2026
El 24 de marzo de 2026, la Cumbre Powering Africa, celebrada en Washington, DC, se centró en ampliar el acceso a la electricidad y transformar la infraestructura energética en toda África, siendo el anuncio principal un aumento significativo de la financiación para la iniciativa Mission 300.
Lanzada por el Grupo del Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo, la Misión 300 tiene como objetivo conectar a 300 millones de personas en África a la electricidad para 2030. La Fundación Rockefeller y la Alianza Energética Global para las Personas y el Planeta anunciaron que han comprometido más de 100 millones de dólares estadounidenses para la iniciativa, lo que representa un aumento de diez veces con respecto a los 10 millones de dólares prometidos por ambas organizaciones 19 meses antes. El 47% del compromiso total proviene de la Fundación Rockefeller, y el 53% restante de la Alianza Energética Global, que abarca 23 países, desde Nigeria hasta Madagascar.
A nivel mundial, unos 730 millones de personas aún carecen de acceso a la electricidad básica, el 85 % de las cuales reside en África subsahariana. La falta de acceso a la electricidad se considera el principal indicador de pobreza extrema. Desde el lanzamiento de la Misión 300 en abril de 2024, alrededor de 44 millones de personas en África han obtenido acceso a la electricidad, y se espera que decenas de millones más se conecten antes de finales de 2026. Hasta la fecha, la iniciativa también ha apoyado la implementación de Pactos Energéticos Nacionales en 30 países.
La financiación apoyará una serie de programas clave: asistencia técnica para las Unidades Nacionales de Entrega y Seguimiento Compactas, 18 becas de la Misión 300, una nueva iniciativa aceleradora de cocina limpia dirigida al 70 % de los hogares del África subsahariana que aún dependen del carbón vegetal y la leña para cocinar, así como la inversión en Zafiri, el fondo de capital permanente de la Misión 300 diseñado para proporcionar capital a largo plazo para programas de energía renovable distribuida y electrificación rural.
Más allá del anuncio de financiación, la Cumbre también abordó las principales vulnerabilidades de la infraestructura energética existente en África, señalando que la volatilidad del mercado energético mundial ha puesto de manifiesto la excesiva dependencia del continente de los combustibles importados. Subrayó un claro cambio en el sector, pasando de la ambición a la ejecución, e hizo hincapié en que el capital catalizador se utilizará para reducir los riesgos de las inversiones y desbloquear mayores fondos en los próximos años para impulsar la ejecución de proyectos, con el objetivo final de lograr una reducción de la pobreza a gran escala y una mayor resiliencia económica en toda África mediante el acceso universal a la electricidad.










